LA PRIMERA MUJER CON ALZHEIMER QUE DA A LUZ Y YA NO RECUERDA SU ALUMBRAMIENTO

LA AUSTRALIANA REBECCA DOIG, DE TAN SOLO 31 AÑOS, ES UNA DE LAS VÍCTIMAS MÁS JÓVENES DE ESTE MAL. DEBIDO A LO AVANZADO DE SU ENFERMEDAD, ACTUÓ DE FORMA INDIFERENTE TRAS EL PARTO.

Debería haber sido uno de los momentos más felices de su vida, pero Rebecca Doig fue trágicamente indiferente cuando se convirtió en madre la semana pasada.

La señora Doig, de tan solo 31 años, padece de Alzheimer, enfermedad que avanza rápidamente en su organismo. Ella es una de los más jóvenes en padecer este mal, y la primera en dar a luz.

Tan pronta ha sido la degeneración mental que padece, que la joven de la que aún se investiga la causa de la pérdida de su memoria, no tiene idea de que se ha convertido en madre.

Doig dio a luz hace una semana a Emily, una bebe sana, quien nació por cesárea en el Hospital Hornsby en Sydney.

El marido de Rebecca, Scott, quien vio cómo la salud de su esposa se iba deteriorando en estos nueve meses de embarazo que pasó, ahora tiene que cuidar de su pequeña Emily y de la madre de esta que no puede cuidar de sí misma.

“Emily es perfecta”, dijo Scott. “Ella es una pequeña muy hermosa y muy saludable”. “El camino por delante va a ser muy difícil – no hay vuelta de hoja” contó.

Rebecca fue diagnosticada de un particular tipo de Alzheimer del que se cree es la primera paciente. Sin embargo, los doctores descartaron que la pequeña Emily lleve el gen defectuoso PSEN1 de la madre, la que la habría predispuesto a la enfermedad.

“ES DIFÍCIL VER CÓMO PIERDES A TU ESPOSA”
Según el marido de Rebecca, ella fue una mujer independiente, joven y brillante hasta que la enfermedad se adueñó de su cerebro. Los primeros síntomas aparecieron cuando ella iba perdiendo su bolso, o cuando se colocaba accesorios en los lugares incorrectos.

Primero fue diagnosticada con depresión, pero para el año 2008 ya llevaba perdiendo diversos puestos de trabajo por los errores cometidos.

La parte del cerebro de la señora Doig que controla las emociones se ha reducido, dejando a su aislamiento de amigos y familiares.

“Es difícil ver cómo pierdes a tu esposa”, dijo un afectado Scott Doig. “Una vez que ella fue tan enérgica y joven. Ella es mi vida, y no me voy a rendir”.

La pareja, que había planeado tener hijos, están luchando financieramente con una hipoteca, las crecientes necesidades de atención y un único salario, ya que a Rebecca le han negado una pensión de invalidez en Australia.

13 Abril 2010

Fuente: El comercio MUNDO

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