¿Quién cuida al cuidador?

ACTITUDES ANTE LOS SÍNTOMAS

ACTITUDES ANTE LOS DISTINTOS SINTOMAS QUE PUEDE PRESENTAR NUESTRO ENFERMO

Las distintas demencias, hoy en día no tienen cura. La medicación está enfocada a intentar mejorar estos síntomas, aunque nunca hacerlos desaparecer del todo. Ayudando a esta medicación hay que  intentar actuar de la forma mas adecuada posible. 

Siempre hay que tener en cuenta que nuestro enfermo no es un niño. El enfermo es un adulto al que hay que tratar con mucho cariño, pero nunca olvidarnos, que es una persona que ha vivido muchos años, que ha tenido independencia, una vida compleja, sus decisiones, sus aciertos, sus errores etc. Pero siempre una persona. Esta persona está enferma pero eso no significa que no se de cuenta de las cosas que pasan. Puede ser que muchas no sea conscientemente, pero si inconscientemente.

En nuestra mano está intentar siempre no quitarles poder de decisión, de actuación o capacidad para hacer cosas. Puede no hacerlas bien, pero eso no es lo importante. Hay que esforzarse en conseguir que ellos mantengan su autoestima y su sentimiento de utilidad. Debemos ponernos muchas veces en la piel del enfermo para así entender un poco como puede el sentirse.

 

        ACTITUDES ANTE LA PÉRDIDA DE MEMORIA

  • Es fundamental mantener una rutina diaria.
  • Evitar la corrección contínua para no generar frustración.
  • Evitar reproches por las continuas repeticiones.
  • Potenciar la memoria inmediata mediante ejercicios de repetición de series de palabras, imágenes familiares y objetos cotidianos.
  • También trabajar la memoria remota mediante ejercicios  de recuerdo de nombre de familiares, direcciones y teléfonos.
  • Todas las recomendaciones tienen que hacerse de manera divertida, no con presiones, aceleramientos, ni estrés.

ACTITUDES Y CUIDADOS ANTE PROBLEMAS DE LENGUAJE

  • Dirigimos al paciente prestándole la máxima atención y cercanía corporal a fin de poder captar el lenguaje no verbal que a veces se utiliza para suplir al verbal.
  • Mantenerse relajado, hablando despacio con tono afectivo.
  • Hablar con frases cortas y totalmente entendibles.
  • No dirigirnos al paciente hasta que no nos cercioramos totalmente de que nos está prestando atención.
  • Potenciar el lenguaje mediante ejercicios de nominación de objetos  potenciando la capacidad de repetición, estimular la expresión verbal y la fluidez con conversaciones y dictados.

CÓMO AYUDAR A UN ENFERMO CON DESORIENTACIÓN

  • Fundamental mantener la calma.
  • Orientarles  continuamente tanto temporalmente como espacialmente. Esto siempre de forma que no parezca que le estamos ayudando en todo momento.
  • Decir en alto por donde se está yendo, de  forma que parezca que nos lo decimos a nosotros mismos.
  • Ponerle señales orientativas en casa.
  • Es necesario tener luces nocturnas tenues no deslumbrantes  que le ayuden a orientarse por la noche. A veces sirven simplemente por si se despierta y ver luz les tranquiliza.

CÓMO AYUDAR A UN ENFERMO CON ALUCINACIONES

  • No intentar razonar con él explicándole el absurdo de su comportamiento.
  • No le dé la razón, pero si no hay peligro, déjele disfrutar un rato de ellas , siempre que sea algo positivo.
  • A continuación intente liberarlos proporcionándoles una alternativa que les distraiga.
  • Si se produce en un lugar público y causa asombro entre la gente. Hagalo lo mas natural que se pueda.
  • Ante todo mantener la calma y no mostrar asombro, ni miedo, ni decepción.

¿QUÉ HACER SI NUESTRO ENFERMO SE PONE AGRESIVO?

  • Intente averiguar la causa que ha desencadenado el comportamiento (frío, hambre, entornos estresantes).
  • No le trasmita nerviosismo, estrés o miedo al paciente.
  • Intente distraerle con cualquier cosa.
  • Aproxímese a él pero sin llegar a sujetarlo en un primer momento, sino lo verá como un ataque.
  • Háblele muy despacio, déjese ver e intente calmarlo,. pero no razonando
  • Comience a tocarle y acariciarle lentamente.
  • Si la agresión es peligrosa aproxímese por detrás sin ser visto, sujételo y retírelo del peligro.

 

 cuidador

La actividad fisica se ha demostrado con multitud de estudios el benficio de  la salud. Y para los cuidadores de pacientes dependientes también ayuda al estado fisico.

Ejercicios grupales como Pilates, Yoga, aquagym, estiramientos. Toda actividad preferiblemente grupal y de actividad aerobica.

RECOMENDACIONES PARA TRATAR A PERSONAS CON ALZHIEMER

Rita Hayworth, la legendaria actriz hollywoodense de los años 40, murió padeciendo Alzheimer cuando tenía 68 años. Ella nunca lo supo debido a que no recibió un diagnóstico oportuno, ya que los frecuentes olvidos, cambios de carácter y falta de juicio en sus actitudes, fueron confundidos con los síntomas que puede presentar una persona que sufre de alcoholismo, padecimiento del que también era víctima.

Su situación hubiera sido completamente distinta al detectar a tiempo el Alzheimer y de haber recibido un tratamiento médico acorde a su condición. Tristemente, aún en la actualidad es frecuente que no se reconozcan las señales de la enfermedad y peor aún que a pesar de que se haya hecho, la familia y el propio paciente minimicen la importancia de seguir puntualmente la terapia de fármacos y la ocupacional, indicadas por el especialista para procurar una mejor calidad y cantidad de vida.

La precaución marca la diferencia

De acuerdo al doctor Luis Enrique Amaya, especialista en neurología por el Instituto Nacional de Neurología y Neurociencia (INNN), a pesar de que el Alzheimer no tiene cura, sí existen medicamentos que permiten que los efectos de la enfermedad se retrasen y gracias a ello los pacientes puedan aspirar a mejores condiciones de salud.

Igualmente pueden mantenerse alejados de situaciones que pongan en riesgo su seguridad, como puede ser que salgan de su hogar sin saber a dónde se dirigen o que olviden el camino hacia lugares que son familiares para ellos.

El experto comenta que es importante tomar en cuenta que a pesar de que hay algunas situaciones que pueden predisponer a las personas a desarrollar esta enfermedad, como el hecho de ser mujer, el tabaquismo, así como padecer hipertensión, diabetes, síndrome metabólico o aterosclerosis, debido a que son factores que incrementan el envejecimiento cerebral, cualquier persona puede estar expuesta a sufrirla.

A partir de los 70 años, el riesgo de desarrollar Alzheimer es mayor, por lo que es recomendable no dejar pasar por alto cualquier cambio en el comportamiento, si hay olvidos frecuentes, desde los más sencillos hasta aquellos que representan un riesgo mayor, así como si hay desorientación de lugar, tiempo y persona. Si están presentes algunos de estos síntomas, es necesario acudir con un especialista en neurología para que realice un diagnóstico.

Recuerda que…

Todo cambiará si un padecimiento de esa magnitud está presente en tu vida o en la de algún ser querido.

Por ello, comenta Luis Enrique Amaya, es fundamental tener en mente que el paciente requiere de vigilancia permanente de un adulto, y recomienda poner en práctica las siguientes acciones:

  • Conozca todo lo necesario sobre la enfermedad.
  • Tenga sesiones diarias de actividad intelectual, como por ejemplo que arme rompecabezas, resuelva juegos de sudoku y lea por lo menos 1 hora al día.
  • Haga ejercicio cardiovascular.
  • Tenga presente elementos que lo rodean (Fecha, nombres, utilidad de las cosas).
  • Mantenga la confianza de decir cualquier cosa que lo angustie.

Aunque la ciencia ha avanzado a pasos agigantados, cualquier logro pierde su potencial si se minimiza su función y la aportación que puede ofrecer a favor del paciente, por lo que el mejor camino es confiar en el médico tratante, sus conocimientos y su compromiso de brindar a cualquier persona la posibilidad de vivir con calidad.

El apoyo social es fundamental para el bienestar de la persona, considerando además que tiene un papel en el afrontamiento de situaciones estresantes (por ejemplo el cambio al centro sociosanitario), además de ser clave en el mantenimiento y recuperación de la salud, pues favorece el progreso en el estado psicofísico.

Desde esta perspectiva es importante fomentar en el dependiente la preservación, creación y desarrollo deredes sociales y de las habilidades sociales del enfermo de Alzheimer (habilidades sociales básicas para el establecimiento de interacciones comunicativas saludables , como por ejemplo,

●saber iniciar, mantener y finalizar una conversación,
●expresar sentimientos y opiniones personales
●realizar y rechazar peticiones,
●o saber reaccionar ante una crítica)

Pero ¿cómo lo logramos?; bien, quizá cuando el enfermo está institucionalizado depende más de la organización o empresa que gestione el centro, pero nos tiene que quedar claro que:

  • la institución debe potenciar y articular el conjunto de servicios que oferta orientados al apoyo de la vida cotidiana de las personas mayores, en especial de la más enfermas.
  • debe impulsar la implicación y el protagonismo activo de las personas mayores en todos los ámbitos de la vida dentro del centro.
  • debe también fortalecer los espacios propios de dinamización de las personas mayores y potenciar sus dinámicas y las relaciones intergeneracionales.
  • así mismo, debe garantizar la utilización en condiciones de máxima autonomía e igualdad del espacio del centro, con todos sus elementos y mobiliario.

En los casos en los que los dependientes presenten problemas que afecten directamente a sus habilidades sociales fundamentales, es muy importante la intervención del personal del centro, que les ayudará a

●reforzar su autoestima,
●impedir el aislamiento,
●orientar su comunicación y
●adecuar el lenguaje utilizado en sus conversaciones y relaciones sociales en general.
Iremos viendo cómo podemos hacer para cumplir estas premisas.
Fuente: Taller de la memoria

Además de hacernos felices, disfrutar de actividades y momentos compartidos, mantener una interacción fluida con la gente que nos rodea en general, no sólo aumenta la calidad de nuestra vida sino además su duración, al funcionar como antídoto, remedio y vacuna natural, para los peligros que la amenazan.

Las personas más activas socialmente y con una ocupación laboral que requiera un esfuerzo intelectual son menos propensas a presentar deterioro cognitivo asociado a la edad y están más protegidas frente al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, según los expertos.

“Hay evidencias que demuestran que las relaciones sociales favorecen lo que se llama la ‘reserva cognitiva’, es decir, la habilidad del cerebro para tolerar o compensar mejor los efectos de la patología asociada a la demencia”, según la neuróloga Marian Gómez Beldarrain del Hospital de Galdakao-Usánsolo (Vizcaya, España).

“Mantenerse socialmente activo y tener una ocupación laboral que requiera esfuerzo intelectual pueden favorecer una mayor reserva cognitiva y que no se manifiesten los síntomas de una demencia, tipo Alzheimer”, ha asegurado la experta durante una jornada formativa sobre “Neurología de la conducta social”, organizada por la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Según una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español, los daños en neuronas granulares, asociados al Alzheimer, son reversibles. Este estudio, realizado con ratones, indica que, en caso de enfermedad, estas células del hipocampo –relacionadas con la adquisición de nuevos recuerdos- sufren un cambio de estructura perdiendo su conectividad pero, según el equipo liderado por María Llorens;Martín, el ejercicio físico, la estimulación cognitiva y la interacción social revierten este deterioro para ese tipo de neuronas.

 

Los niveles altos de socialización potencian los beneficios cardiovasculares de un consumo alcohólico frugal. Foto: EFE en españolLos niveles altos de socialización potencian los beneficios cardiovasculares de un consumo alcohólico frugal.Foto: EFE

Por otra parte investigadores del Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard (EE.UU.) también han descubierto otra influencia de la vida social en el cerebro humano, en concreto sobre una región cerebral llamada amígdala y relacionada con el procesamiento y almacenamiento de reacciones emocionales.

Los investigadores, dirigidos por la doctora Lisa Feldman Barrett, han encontrado que el tamaño de la amígdala cerebral se correlaciona con el tamaño y la complejidad de las redes sociales y los contactos de las personas.

Para Feldman y su equipo este hallazgo sugiere que la amígdala es importante para el comportamiento social y que, esta estructura neuronal situada en los lóbulos temporales, podría haber evolucionado parcialmente para afrontar la creciente y compleja vida social de la gente.

Además, hablar con otras personas de manera amistosa y no competitiva puede facilitar la resolución de problemas comunes porque la interacción social aumenta la capacidad intelectual, sugiere otro estudio, esta vez de la Universidad de Michigan (UMICH) en Estados Unidos.

BENEFICIOS MENTALES DE LA AMISTAD

Para el psicólogo Oscar Ybarra, director de la investigación de la UMICH, “este estudio demuestra que simplemente hablar con otras personas, por ejemplo, al hacer amistades, puede deparar beneficios mentales, concretamente en la función ejecutiva, que engloba a un conjunto de habilidades cognitivas que permiten anticipar y establecer metas, elaborar planes y programas, iniciar las actividades y operaciones mentales, autoregular las tareas y efectuarlas eficientemente”.

Incluso beber un poco de alcohol puede ser beneficioso, si se hace con un grupo de  amigos o familiares con los que compartir nuestros pensamientos, sentimientos y vivencias, según sugiere un trabajo japonés.

La interacción social aumenta la capacidad intelectual, sugiere otro estudio. Foto: EFE en españolLa interacción social aumenta la capacidad intelectual, sugiere otro estudio.Foto: EFE

La investigación, de la universidad de Osaka (OU, en inglés) que incluyó a unos 19.000 hombres japoneses, de entre los 40 y los  60 años de edad, encontró que el consumo bajo o moderado de alcohol, acompañado de un apoyo social elevado, está asociado con niveles más bajos de enfermedad cardíaca y de accidente cerebro-vascular (ACV).

Según el doctor Hiroyasu Iso, de la OU, la investigación muestra que los niveles altos de socialización potencian los beneficios cardiovasculares de un consumo alcohólico frugal, pero ese efecto positivo del apoyo social desaparece cuando el consumo supera los 299 gramos semanales de alcohol, volviéndose excesivo.

Asimismo, contar con un respaldo social sólido parece fomentar la supervivencia en caso de cáncer de mama, de acuerdo a un estudio de la División de Investigación de Kaiser Permanente, en el Norte de California, en Estados Unidos, que incluyó a más de 2.200 mujeres diagnosticadas con esta dolencia en una fase invasiva temprana.

De acuerdo a los investigadores, para predecir la supervivencia a esta enfermedad, no solo importa el tamaño de la red social de la mujer afectada, sino también la calidad del respaldo que le brindan sus relaciones personales.

Las mujeres que se hallaban socialmente aisladas tenían 34 por ciento más probabilidades de morir de cáncer de mama u otras causas que las mujeres socialmente integradas, según las conclusiones de los investigadores de Kaiser Permanente, dirigidos por la doctora Candyce Kroenke.

Las relaciones sociales favorecen la llamada ‘reserva cognitiva’ o habilidad del cerebro para tolerar o compensar mejor los efectos de la patología asociada a la demencia

Marian Gómez Beldarrainneuróloga del Hospital de Galdakao-Usánsolo

Según Cari Jo Clark, profesora de la Universidad de Minnesota (Minneapolis, EE.UU.), que ha analizado la supervivencia a un ictus y la vida social en mayores de 75 años, vivir  en un ambiente social activo y positivo mejora las respuestas al ictus, por ejemplo cuando llega el momento de pedir ayuda ante sus primeros síntomas.

La doctora Clark encuestó a unos 6.000  ancianos residentes en Chicago (EE.UU.) y les realizó preguntas como: ¿conoce el nombre de su vecino?, ¿habla con esta persona al menos una vez por semana? o ¿podría llamarle fácilmente en caso de necesitar ayuda?, las cuales ayudaron a establecer el grado de cohesión de los participantes.

La investigación descubrió que en las personas que respondían afirmativamente a estos interrogantes las probabilidades de sobrevivir  a un ictus aumentaban un 53 por ciento, debido entre otros factores, a la capacidad de respuesta de los vecinos en los primeros momentos del trastorno brusco de la circulación cerebral.

Además, de acuerdo a otra investigación efectuada en Taiwán y publicada en el ‘Journal of Epidemiology and Community Health’, los mayores de 75 años que salen a comprar más de una vez a la semana con sus amistades, tienen mejor salud física y mental, y un 27 por ciento menos de posibilidades de morir tempranamente comparados con aquellos que no salen habitualmente de compras.

Fuente: terra españa

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